
Debido a la escalada de tensiones en Medio Oriente, los inversionistas de alto patrimonio están dirigiendo su capital hacia los sectores de petróleo y energía como una estrategia de cobertura táctica. Carlos Müller, especialista de Global Wealth del BBVA Perú, explica que el conflicto bélico ha provocado un repunte significativo en los precios del crudo, lo que ha generado pérdidas en gran parte de los activos financieros a nivel global y ha impactado a la Bolsa de Valores de Lima, la cual retrocedió recientemente, aunque su caída fue mitigada por el ciclo alcista de los metales. Ante este escenario de incertidumbre, los expertos recomiendan que la exposición a compañías energéticas representa aproximadamente el 5% de los portafolios de inversión, cifra que podría aumentar si la guerra se prolonga. Esta recomendación se basa en que los altos precios del barril vuelven rentables los proyectos de extracción e incrementan los márgenes de ganancia de estas empresas. Como tácticas complementarias, el BBVA sugiere mantener inversiones en renta variable con sesgo en Estados Unidos orientadas a sectores cíclicos (como materiales y servicios públicos), incorporar renta fija estadounidense de alta calidad crediticia a corto plazo, y priorizar activos alternativos en países emergentes, especialmente en América Latina.
Fuente: Diario Gestión, pág. 18. 19 de marzo del 2026.